Dos religiosas católicas mueren en Haití a causa de la violencia de las pandillas

Un manifestante sostiene un cartel que dice en francés: ''La seguridad es un derecho, Haití se lo merece'', durante una protesta contra la inseguridad el 2 de abril en Puerto Príncipe, Haití. Dos religiosas, la hermana Evanette Onesaire y la hermana Jeanne Siliane Voltaire, fueron asesinadas el 31 de marzo. (Foto: AP/Odelyn Joseph)

Un manifestante sostiene un cartel que dice en francés: ''La seguridad es un derecho, Haití se lo merece'', durante una protesta contra la inseguridad el 2 de abril en Puerto Príncipe, Haití. Dos religiosas, la hermana Evanette Onesaire y la hermana Jeanne Siliane Voltaire, fueron asesinadas el 31 de marzo. (Foto: AP/Odelyn Joseph)

Chris Herlinger

Ver perfil del autor

Traducido por Helga Leija

Ver perfil del autor

Join the Conversation

Send your thoughts to Letters to the Editor. Learn more

Nota de la editora: Esta historia forma parte de Salir de las sombras: luz contra la violencia de género, la serie de Global Sisters Report que se enfoca en cómo las hermanas católicas responden a este fenómeno mundial o se ven afectadas por él. 

'Salir de las sombras: luz contra la violencia de género' es una serie de GSR y GSR en español sobre la forma en que la sreligiosas están respondiendo en el mundo a la violencia contra las mujeres. (Logotipo: Olivia Bardo)

Dos miembros de las Hermanitas de Santa Teresa del Niño Jesús, una congregación religiosa haitiana, se encuentran entre las personas asesinadas a principios de esta semana por miembros de bandas armadas en la ciudad de Mirebalais, en el centro de Haití.

Las hermanas Evanette Onesaire, de 74 años, y Jeanne Siliane Voltaire, de 71, ambas profesoras que trabajaban en una escuela pública, se habían refugiado en su residencia cercana al centro educativo luego de que miembros de una pandilla atacaran comercios y estaciones de policía en Mirebalais el 31 de marzo, según un informe del 3 de abril de la Agencia Fides, el servicio de información de las Obras Misionales Pontificias.

Mirebalais, con una población de aproximadamente 2000 habitantes, está ubicada a unos 50 km al noreste de Puerto Príncipe, la capital haitiana. 

Miembros de la congregación de las Hermanitas de Santa Teresa del Niño Jesús aparecen en una foto durante una misa en 2021 en Puerto Príncipe, Haití. Dos de los miembros de la congregación, la hermana Evanette Onesaire y la hermana Jeanne Siliane Voltaire, fueron asesinadas el 31 de marzo de 2025. (Foto: OSV News/cortesía de Ayuda a la Iglesia Necesitada)

Miembros de la congregación de las Hermanitas de Santa Teresa del Niño Jesús aparecen en una foto durante una misa en 2021 en Puerto Príncipe, Haití. Dos de los miembros de la congregación, la hermana Evanette Onesaire y la hermana Jeanne Siliane Voltaire, fueron asesinadas el 31 de marzo de 2025. (Foto: OSV News/cortesía de Ayuda a la Iglesia Necesitada)

Según informes de medios de comunicación locales, la agencia dijo que miembros armados de una pandilla ingresaron a la casa, abrieron fuego y mataron a las dos hermanas, así como a otras personas que se encontraban en el edificio. Los informes no indicaban el número total de muertos.

Sin embargo, la Hna. Denise Desil, madre general de la congregación, informó que además de las hermanas murieron otras tres personas, entre ellas una cocinera y una encargada de lavandería.

"Es una gran pérdida para nosotros", declaró Desil a Global Sisters Report el 3 de abril. "Una gran, gran pérdida para nosotras", apuntó.

"Eran muy buenas personas", profesoras entregadas y comprometidas con sus alumnos, dijo Desil, quien añadió que el año pasado, Onesaire celebró su jubileo (50.º aniversario) de vida religiosa, mientras que Voltaire había cumplido su aniversario de plata, con 25 años en la vida consagrada. 

Hna. Jeanne Siliane Voltaire. (Foto: cortesía de Hna. Denise Desil)

Hna. Jeanne Siliane Voltaire. (Foto: cortesía de Hna. Denise Desil)

El 3 de abril, Desil indicó que debido a la situación aún caótica en Mirebalais, los cuerpos de las hermanas permanecían en la casa, pero que la congregación y otras personas estaban trabajando con las autoridades para intentar devolverlos a la congregación para su entierro.

Desil dijo que no sabe si las pandillas tenían como objetivo a las hermanas, pero afirmó que es probable que las muertes hayan ocurrido en medio de la caótica situación que se apoderó de Mirebalais.

La religiosa manifestó que aunque las muertes fueron impactantes, la violencia que ahora se extiende a otras partes de Haití no es sorprendente, ya que las pandillas han prometido tomar el control de todo el país.

La Confederación de Religiosos de América Latina emitió un comunicado de pesar y solidaridad con el pueblo haitiano: “Como miembros de la vida religiosa en el continente, rechazamos estas acciones y acompañamos el dolor del pueblo haitiano y de las congregaciones afectadas”.

A principios de semana, el arzobispo de Puerto Príncipe Max Leroy Mésidor confirmó a los medios de comunicación locales la muerte de las hermanas, al afirmar que "se trata de una gran pérdida para la comunidad". El Vaticano fue notificado de los asesinatos.

Hna. Evanette Onesaire. (Foto: cortesía Hna. Denise Desil)

Hna. Evanette Onesaire. (Foto: cortesía Hna. Denise Desil)

La Agencia Fides informó que la situación en Mirebalais seguía siendo caótica, con un funcionario del Gobierno que señaló que las calles de la ciudad están llenas de cadáveres. Según los medios de comunicación haitianos, un hospital gestionado por el Hospital Universitario de Mirebalais fue atacado el 3 de abril.

A esta situación se sumó el hecho de que las pandillas atacaron una prisión en Mirebalais el 31 de marzo, lo que permitió la fuga de más de 500 reclusos. Ese mismo día, la BBC informó que, según reportes locales, algunos de los presos se encontraban deambulando por las calles.

El incidente en Mirebalais representa la última tragedia en medio del creciente deterioro de la seguridad de esta nación caribeña, donde unos 12000 miembros de pandillas fuertemente armados han asumido el control de facto de muchas ciudades, incluida la capital, Puerto Príncipe.

En su informe sobre Mirebalais, la BBC señaló el 31 de marzo que el "ataque parece sugerir que [las pandillas] están ampliando cada vez más su enfoque hacia otras zonas del país".

La BBC también informó de que los atacantes de Mirebalais pertenecían a dos pandillas: una conocida como 400 Mawozo y otro grupo autodenominado Talibán. Ambas forman parte de una coalición denominada Viv Ansam, según la BBC, que controla zonas del norte de Puerto Príncipe.

La violencia en Mirebalais se produjo durante una semana en la que el líder del consejo presidencial de transición de Haití afirmó que tomaría nuevas medidas para hacer frente al nivel sin precedentes de violencia de las pandillas en el país, según informó la agencia Associated Press (AP).

Fritz Alphonse Jean hizo la declaración el 3 de abril, según AP, un día después de que miles de habitantes de Puerto Príncipe, enfadados y frustrados, salieran a la calle para manifestarse contra la violencia de las pandillas. Durante las protestas, que fueron descritas como las mayores manifestaciones desde que se estableció el consejo de transición hace un año, se produjeron disparos,

El Miami Herald reportó el 2 de abril que los manifestantes exigían la dimisión de las autoridades de transición del país, así como del jefe de la Policía Nacional de Haití.

En una entrevista concedida a principios de este año a Global Sisters Report, Desil afirmó que las hermanas de la casa madre de la congregación en Rivière-Froide —un suburbio a unos 50 kilómetros al suroeste de Puerto Príncipe—estaban ahora más o menos confinadas debido a la actividad de las bandas.

"Estamos rodeados de ellos, de esas pandillas", dijo y explicó que ella y otras hermanas se han convertido en prisioneras dentro de su propia residencia.

Desil añadió que cuando las hermanas se aventuraban a salir, se habían convertido en blanco fácil de secuestros y rescates, lo que les obligaba a ella y a otras a vestirse de “civiles” en el autobús para viajar a Puerto Príncipe.

El 3 de abril, Desil afirmó que la situación seguía empeorando. "Está muy, muy mal", dijo. "Recen por nosotras".

Nota: Este artículo fue publicado originalmente en inglés el 4 de abril de 2025. 

This story appears in the Out of the Shadows: Confronting Violence Against Women feature series. View the full series.

Advertisement

1x per dayDaily Newsletters
1x per weekWeekly Newsletters
2x WeeklyBiweekly Newsletters
CAPTCHA
6 + 8 =
Solve this simple math problem and enter the result. E.g. for 1+3, enter 4.
This question is for testing whether or not you are a human visitor and to prevent automated spam submissions.